Hermoso día con la más hermosa (no soy lesviana) con su corte de la guerra. No tengo intenciones de contar todos los detalles; sólo el lado gracioso, bueno, más bien lo que a ustedes les podría causar gracia. A ver...
Estabamos listas para ir a la casa de Pablo (el mejor de los mejores amigos), pero ¿qué pasó? la calle en la cual pasaba el colectivo, estaba cortada, sí, y nosotras como dos idiotas, nos quedamos esperando el colectivo como media hora, sin darnos cuenta si quiera de que no pasaba ningún colectivo, ni auto, ni nada. Hasta que en un momento me doy cuenta y le digo: -Noo boluda, está cortada la calle, estuvimos esperando media hora al pedo-riéndome y empezando a caminar para ir a otro lugar. Y ella me dice cagándose de risa: -Somos unas taradas, ni nos dimos cuenta y los flacos de al frente gritándonos cosas -se seguía riendo.
En fin, después llegamos a la otra parada -que no estaba cortada- y fuimos felices. Un ratito después, me di cuenta de que ese colectivo no nos dejaba en donde queríamos, así que tuvimos que caminar. Mientras caminábamos ella estaba tomando agua -¡Qué saludable Belencita!- y yo le empujé la botella para que se volcara, y así fue. Así que luego me tiró un poco de agua encima para "devolvérmela" y me empapó.
De más está decir que llegamos a la casa de Pabli y nos divertimos muchísimo.
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